Me levanto todos los días con lo mismo,
olores de tu pelo en lo más hondo del abismo,
recuerdos que se funden con la nada,
un niño que ha perdido la luz en la mirada.
Y pienso en aquellos días que tuvimos
se parecen al cielo, si comparo donde ahora vivo:
un cuarto donde nunca brilla la luna,
un libro donde hay una foto tuya.
Si tú no estás, si tú no estás
se acuesta en mi cama la oscuridad
Si tú no estás, si tú no estás
no encuentro mi alma ni mi libertad.
Dicen que el tiempo todo lo cura
yo les digo que hay heridas que llevan a la locura
y en el fondo no lo vivo con tristeza
no he perdido lo más bonito, por lo menos no en mi cabeza.
Puede ser que un día salga de esta calle
y encuentre otro paisaje diferente al de tu talle
pero no, yo no tengo ninguna prisa
otra vez estoy escribiendo, soñando con tu sonrisa.
Si tú no estás, si tú no estás
se acuesta en mi cama la oscuridad
Si tú no estás, si tú no estás
no encuentro mi alma ni mi libertad.
Vente a mi lado y quédate conmigo,
vente a mi lado y quítame este frío.
Siempre serás, seré siempre tu abrigo.
Seré mejor si sé que estoy contigo,
si en esta vida sé que cuento
con tu cariño.
Si tú no estás, si tú no estás
se acuesta en mi cama la oscuridad
Si tú no estás, si tú no estás
no encuentro mi alma ni mi libertad.
Nota del autor: Este sitio web estará de reformas un tiempo y no habrá publicaciones en más o menos un mes. La experiencia visual será mucho más satisfactoria cuando volvamos a vernos.
Como es un día especial, hoy te traigo un poema de cuando escribía canciones para guitarra.
A toda la gente que se ha pasado por aquí, sobre todo a quienes siguien viniendo por este rinconcito.
Muchas gracias por estar ahí. Nos vemos muy pronto con más historias. Un abrazo fuerte,
El Pobrecito Escribidor

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