Nota del autor: Hoy he escogido este texto de mi carpeta de Inéditos, que escribí hace unos ocho años. Como en una cápsula del tiempo, me dejaba un extraño mensaje para mi yo del futuro. He vivido todos estos años completamente olvidado de la existencia de estas líneas, pero hoy, fruto de la necesidad por tener que publicar algo todos los domingos, y por hallarme inmerso en otro proyecto literario de más envegadura que me ocupa todas las ideas nuevas, me he topado de nuevo con este viejo amigo. Espero que disfruten su lectura, que les provoque una sonrisa y que a veces se sientan identificados.
Un abrazo,
Ricardo
Escribo este texto como el que hace una carta para sí mismo. Quién no se ha parado sobre el papel a escribir cuatro pensamientos al aire? Un deseo, un sueño, una necesidad… Yo no he sido menos y por eso me expongo a la página en blanco.
Cuando hay dolor, es más fácil escribir. Es cierto que cuando uno se siente bien, no parece necesario desahogarse sobre las líneas pero a veces se echa de menos. Hoy me siento bien y, extrañamente, tenía ganas de hablar, de rellenar, de completarme en esta escritura automática que tanto (o tan poco) he practicado a lo largo de mi vida.
Qué es la vida, un frenesí. Todo ya está dicho, no hay nada nuevo bajo el sol. Este es un mantra que llevo arrastrando en toda mi ilusión como creador, o por lo menos, transformador de mundos. Porque lo que empuja al hombre del siglo XXI a sentarse frente a la pantalla blanca de una hoja Word no sé lo que es, pero supongo que es algo tan antiguo como buscar la sombra en un día abrasador de verano.
Hoy es verano y no tengo ganas de contar mi vida, al fin y al cabo, ya la sabéis, es como la vuestra. Con sus cosas buenas que terminan siendo rutina y sus cosas malas que acaban olvidándose. Poco a poco todo se va volviendo gris, cuanto menos, en blanco y negro, y parece que las cosas duelen menos a medida que los años, o la pantalla, nos va volviendo más insensibles. No quiero dar lecciones a nadie porque ni yo mismo sé cuál es el mejor camino, la mejor opción, supongo que en no preguntarse nada está la clave pero, ¡qué utopía!
La verdad es que estoy contento por ser quien soy, un tipo inteligente pero lo suficientemente tonto como para vivir en este mundo y disfrutar de las pequeñas cosas, y no dejar que los grandes debates nublen mi pensamiento y mi buen discurrir. Lo único que me apena un poco es que hace tiempo que no leo, que no devoro un libro con esa hambre vital que siempre me ha caracterizado. Una psicóloga me dijo que esa voracidad era un signo de insatisfacción, pero la echo de menos, al fin y al cabo, yo no sé vivir de otra manera. ¿Y tú?
Últimamente pienso que estoy en lo cierto, que si me siento tan bien, aunque esté perpetuamente intranquilo, es porque he aprendido a aceptarme a mí mismo, con todas mis miserias, sin necesidad de contárselas a los demás buscando compasión o consuelo. Porque uno recibe lo que da, que decía la canción, y eso es una verdad como un templo aunque vivamos acosados por la mentiras. Sé que “acosados” no es la palabra, por lo menos no ahora. Antes estaba en guerra contra todo eso, contra la hipocresía, la falsedad, etc. Ahora me da lo mismo, lo que le digo a mis amigos, lo que decía mi amigo Krahe (ya fallecido): en esta vida hay cretinos pero ¿qué vamos a hacer con los cretinos? –se encoge de hombros y añade- ¡tienen derecho a existir! Y yo añado: …tienen derecho a existir, ¡y yo también!
No quiero que se entienda que también soy un cretino, o sí, aunque soy consciente e intento no serlo tanto. Pero al fin y al cabo eso es una opción personal mía, seguramente porque no tengo más remedio, a ello me ha conducido mi aprendizaje vital y, como no soy una persona estúpida, confío en que habré escogido el mejor camino.
Espero que este texto sea la espita de muchos escritos más en un futuro cercano. Tengo ganas de escribir una novela y de arreglar la que ya he escrito. Presentarla a algún sitio o por lo menos mandarla a los amigos que me rodean, para que entiendan, más o menos, porque a veces me quedo empanado, que dicen ellos, con la mirada perdida pensando en otros mundos parecidos a este, o iguales, pero míos, donde yo entiendo todo lo que pasa o por lo menos, eso me parece a mí.
…oooOOOooo…
Si te ha gustado este texto, te invito a seguir explorando esta página, donde encontrarás poemas, relatos, ensayos… Publico todos los domingos sin excepción. Así que te animo a estar al día de las publicaciones dejando tu correo en la Newsletter. Te deseo una feliz vida. Espero que nos veamos la semana que viene.
Un abrazo,
Ricardo

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